La Asociación de Consorcios y Servicios de Bomberos de España, en colaboración con la Universidad de León y a través de su grupo de trabajo Valfis, impulsa un proyecto para obtener la primera referencia científica que avale cuáles con las pruebas y baremos más adecuados, consciente de la necesidad de homogeneizar los criterios y evaluar la carga física real para el ejercicio de la profesión
La Asociación de Consorcios y Servicios de Bomberos de España (CONBÉ) impulsa y financia un estudio de investigación, junto a la Universidad de León y a través del grupo Valfis, para dotar de una base científica y técnica la toma de decisiones y los sistemas de evaluación de las pruebas físicas en los procesos selectivos de los servicios de bomberos/as, con el fin de establecer procesos estandarizados en ámbito nacional y criterios objetivos, homogéneos y equitativos.
Conbé defiende la necesidad de un sistema de evaluación más igualitario y riguroso, que incluya pruebas físicas más representativas, tenga en cuenta el rendimiento operativo y la respuesta fisiológica en situaciones reales, genere pautas de mejora y mantenimiento de la condición física del personal para reducir lesiones y garantizar la eficacia y tenga en cuenta la influencia del sexo y la edad, entre otros importantes factores.
La asociación que representa a las administraciones que gestionan los servicios de bomberos españoles considera que las actuales pruebas físicas de bombero/a no son las más adecuadas para evaluar la capacidad necesaria para ejercer la profesión, y destaca que los diferentes servicios valoran sus pruebas físicas con baremos diferentes, cuando todos los/as profesionales realizan las mismas funciones, por lo que es importante disponer de datos científicos que puedan unificar criterios y mejorar esta realidad.
La actividad profesional de los bomberos requiere una elevada condición física para afrontar con eficacia y seguridad situaciones de gran exigencia física y fisiológica, por ello, las pruebas físicas constituyen una parte fundamental de los procesos de selección. Sin embargo, existe una notable heterogeneidad entre las pruebas y los baremos utilizados por los distintos servicios de bomberos, y no siempre se conoce si los criterios de aptitud establecidos reflejan adecuadamente el rendimiento real de las personas aspirantes.
El proyecto, denominado Isecofire, se estructura en tres fases: una primera de análisis retrospectivo de convocatorias y resultados de pruebas físicas; una segunda de valoración de la condición física de bomberos en activo, de diferentes parques del país; y una tercera centrada en el estudio de la respuesta termofisiológica y el rendimiento en simulaciones operativas reales.
Todas buscan generar un conocimiento útil y aplicable que permita mejorar la seguridad, la salud laboral y la eficacia operativa de los bomberos, contribuyendo además a la futura homogeneización de criterios de evaluación física en el ámbito nacional.
La primera de las fases ya ha concluido y revela datos interesantes en relación con la desigualdad que establecen las actuales pruebas físicas de bombero/a, por ejemplo, entre hombres y mujeres. Se han analizado 21 convocatorias españolas, celebradas entre 2009 y 2024, lo que supone 6.657 aspirantes (6.022 hombres y 635 mujeres), teniendo en cuenta los baremos establecidos en cada una de ellas y las marcas obtenidas, asociándolas a su vez con las capacidades físicas reales en función del sexo y la edad.
D. José Antonio Rodríguez Marroyo, Doctor de la Facultad de Ciencias de Actividad Física y Deporte de la Universidad de León y responsable de analizar los datos, explica que, de la primera fase del estudio, se extrae la conclusión de que los baremos de selección actuales establecen una diferencia media del 13,1% entre hombres y mujeres, y que las diferencias observadas en el rendimiento real alcanzan el 23,5%. Esto supone una discrepancia aproximada de 10 puntos porcentuales entre los criterios de aptitud y el rendimiento registrado.
Los daos reflejan también una mayor habilidad o destreza en las mujeres en las pruebas de equilibrio y natación, frente a un menor rendimiento en las pruebas de fuerza de tren superior y resistencia, que son curiosamente la mayoría de las actuales, sin tener muchas de ellas ningún tipo de aplicación en las intervenciones cotidianas y el día a día de un bombero/a. “Esto deja en evidencia que aplicar baremos diferentes para hombres y mujeres en una misma prueba, sin tener en cuenta otros muchos factores de la realidad de la profesión, no garantiza una exigencia relativa equivalente”, señala el profesor.
En el último semestre del año se ponen en marcha la segunda y tercera fase del proyecto Isecofire, de valoración de la condición física de personal en activo y de la respuesta y rendimiento en condiciones reales de trabajo. Para ello Conbé lanzará una campaña de llamamiento hacia todos los servicios de bomberos y profesionales del territorio nacional que deseen participar y contribuir a que la evaluación física en las pruebas de acceso sea más segura e igualitaria. La participación es voluntaria, se coordina y planifica con los diferentes servicios y parques para no interferir en la operativa diaria y las pruebas son supervisadas por personal especializado, garantizando también la confidencialidad y protección de datos de los participantes.
Sobre Conbé
La Asociación de Consorcios y Servicios de Bomberos de España (Conbé), que agrupa a las administraciones publicas que gestionan servicios debomberos, nació en 2006 con unos objetivos muy claros que mantiene hoy día como son la defensa y promoción de los servicios de bomberos; la creación de normativa específica para el servicio; el intercambio de conocimiento y experiencias; potenciar la formación profesional; la búsqueda de financiación y, en definitiva, trabajar para mejorar las condiciones y la seguridad en el sector bomberil.
Hoy en día son 32 las entidades que forman parte de Conbé, lo que implica cerca de 300 parques de bomberos y más de 8.000 profesionales del territorio nacional, de 31 provincias españolas, y la asociación sigue creciendo.
Además del proyecto Isecofire, entre los últimos hitos alcanzados por Conbé se encuentran:
– Formar parte de la Primera Federación Europea de Servicios de Bomberos, ampliando fronteras para seguir trabajando en la mejora y fortalecimiento de los servicios de prevención, extinción de incendios y salvamento, ahora también con representación española en Europa.
– Formar parte de la Alianza por la Formación Profesional del Ministerio de Educación, en favor de una formación eficaz para el sector y una adecuada actualización permanente.
– Un estudio SIG (Sistema de Información Geográfica) que está cercano a su conclusión, que supone disponer por primera vez de un mapa que refleje la cobertura real de la red de parques de bomberos de todo el territorio nacional, así como los tiempos de respuesta y otros factores que sirven para mejorar las capacidades de atención, diseñar políticas de inversiones, implantar políticas de autoprotección en zonas rurales y detectar las zonas más vulnerables, entre otros factores clave para mayor efectividad en la gestión de emergencias.
– Potenciar la planificación y coordinación y trabajar para establecer un lenguaje común, procesos estandarizados y una adaptación real a los nuevos escenarios provocados por el cambio climático.
– La formación continua del personal con los enfoques transversales de calidad y seguridad, permitiendo así una actualización constante y la integración de nuevas herramientas didácticas, con la novedad de la reciente digitalización de los manuales de formación basados en unidades de competencias de cualificación profesional, que sirven de soporte didáctico a los centros de FP y de referencia bibliográfica común a numerosos procesos selectivos de selección de bomberos/as. Se puede acceder a ellos de forma online y gratuita a través de la web de Conbé (www.conbe.org).